Río Sabinal

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José Antonio Molina Farro
El 24 de noviembre de 2021, en este mismo espacio escribí: “En tiempos de pasiones exaltadas y vocablos enlodados, de sobrecogimiento ético y calificativos denigratorios, siempre es satisfactorio convivir con políticos honorables y con carácter, unas ‘rara avis’ que cumplen con la palabra empeñada. Carlos Morales Vázquez, presidente Municipal de Tuxtla Gutiérrez, es uno de ellos… Su talante insumiso y su fuerza de carácter, lo empujan a cumplir sin maquillaje la voluntad ciudadana expresada en las urnas”. Y sí, hoy me reafirmo en esta convicción. Carlos está muy alejado de espíritus rutinarios que culpan al lodazal del pasado como pretexto para justificar ineptitudes y realidades dolorosas del presente. No, para él no hay pretextos para la inacción o la queja. No va con su talante.

Fue electo para resolver y para construir una convivencia digna para todos. Desdeña las visiones en blanco y negro que sólo se dedican a acumular piedras para demoler o flores para glorificar. Y una cosa nada menor en nuestro medio, resiste las trampas de la vanidad y repudia la política como mercadotecnia o cultivo de simpatías.

En su toma de protesta para iniciar su segundo periodo, fue enfático al señalar, “La sustentabilidad ambiental ha sido y seguirá siendo eje transversal en todas las acciones del gobierno. Un reto mayor es que las medidas del presente no afecten las posibilidades de desarrollo de las generaciones futuras. Estamos conscientes de que el presente y el futuro de nuestras familias, depende de la protección del medio ambiente y del uso sustentable de nuestros recursos naturales. Crecer sin afectar los ecosistemas. Actuaremos en consecuencia”.

Este largo preámbulo viene a cuento por el programa de rescate y conservación más importante y ambicioso en la historia del emblemático río Sabinal. Sin duda, la obra más trascendental del gobierno municipal. La historia de Tuxtla Gutiérrez desde que se fundó como una aldea zoque, ha estado indisolublemente ligada al río.

Sus asentamientos y su trazo lo han tenido como referente. Otrora, fuente de vida y convivencia para los tuxtlecos, fue víctima de un crecimiento urbano desordenado y de una brutal contaminación de su caudal y el de sus afluentes. Hoy, el Ayuntamiento Municipal realiza acciones enérgicas con planeación y un vigoroso equipo de profesionales en distintas disciplinas, para devolver a este río su antigua condición de espacio recreativo y de solaz, para prevenir problemas de inundaciones, riesgos y de salud pública. El Sabinal como el gran paraguas que protege y derrama beneficios en ámbitos esenciales de la vida.

Lo hace como un esfuerzo colectivo, en corresponsabilidad con la ciudadanía, escuchando, proponiendo y tomando decisiones sin tregua. No puede obviarse que en nuestro sistema político los gobernantes electos suelen con frecuencia estigmatizar y asesinar al pasado y suspenden, sin pudor, políticas de probado beneficio comunitario. De ahí la importancia de concluir la monumental tarea de rescate y conservación del Sabinal, con cimientos sólidos que la hagan irreversible, sin desconocer la importancia de la continuidad en las acciones con la participación ciudadana.Hay que señalar que el programa de limpieza y rescate del río se inscribe dentro de amplios programas de preservación ambiental bien valorados por la ciudadanía.

Además, por primera vez se realizan obras importantísimas que escapan a la vista del ciudadano común. Obras que por no ser vistosas ignoraron administraciones pasadas, pero que son de enorme beneficio para la salud de la población. Vaya un repaso: la ‘contenerización’ para la recolección, en promedio, de 600 toneladas diarias de basura, mismas que se depositan en un relleno sanitario que es el más moderno del sureste, y cumple sobradamente con la normatividad ambiental. Con ello, la ciudad no sólo se mantiene limpia, también se contribuye a que los ríos y arroyos no se azolven, disminuyendo considerablemente los riesgos. Este programa mereció un prestigioso reconocimiento internacional por ser la ciudad que en nuestro país tiene el mejor sistema de recolección de basura.

La instalación de 40 mil luminarias tipo LED de alta tecnología y ahorradoras de energía, con una inversión cercana a los 220 millones de pesos, lo que coloca a Tuxtla Gutiérrez como una de las ciudades mejor iluminadas del país; el Programa Limpiemos Tuxtla; la construcción y rehabilitación de drenaje y alcantarillado; recolección de llantas inservibles y cacharros; acopio de aparatos eléctricos y electrónicos; acopio de PET en contenedores donados por particulares; la colocación de colectores marginales e interceptores que se conectan a las plantas de tratamiento de aguas residuales, para evitar la descarga de aguas servidas en el río y la contaminación subsecuente del río Grijalva.

También, como parte de los trabajos de limpieza y desazolve del río, se han retirado aproximadamente 3 mil 500 toneladas de material de arrastre, se mantiene el agua limpia y se reducen riesgos de inundaciones y desbordamientos. Hoy vemos a un río Sabinal limpio y sin olores fétidos. Todavía más, en una de las márgenes ya hay una vía para el tránsito de vehículos no pesados y a muy baja velocidad, andadores muy limpios, bancas, ciclovía y camino peatonal, área de ejercicios y mobiliario urbano polifuncional.

Recuperar a nuestro río Sabinal, símbolo de la identidad tuxtleca, es una apuesta por la naturaleza y por la vida. Enhorabuena Presidente.

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