Ni modo: La Feria

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Sr. López

Pepa y Luisa eran hermanas, primas de este menda del lado toluqueño, normalitas, no como las de Autlán. Como sea, las pidieron casi al mismo tiempo y sus papás se pusieron de acuerdo con sus futuros suegros para que se casaran el mismo día, pero Pepa y Luisa les dijeron que así mejor no se casaban. Cada una su boda, cada una su fiesta. Así fue. Claro.
De entrada, le comento que ya salieron especialistas y comentaristas a advertir que no se podrá calificar ni validar la elección del 2 de junio, porque Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), tiene solo 5 magistrados y la ley manda que al menos haya seis para eso. No haga caso, el tercer párrafo del artículo 167 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, dice que para tales andanzas se nombra para suplir al faltante, al magistrado de Sala Regional con mayor antigüedad o, en su caso, de mayor edad. Sosiegos.
Sin contar hoy, en 28 días estaremos en el lunes 3 de junio y si no pasa nada fuera de lo ordinario, sabremos los resultados de las elecciones, a reserva claro de la posterior validación que por ley corresponde a la al TEPJF (ver arriba).

Se votarán más de 20 mil cargos entre federales, estatales y municipales, pero la atención general está en la elección presidencial y del Congreso (500 diputados y 128 senadores).
No fue una feliz idea concentrar en una sola fecha los comicios nacionales. Tal vez se ahorre dinero y hasta se pueda incrementar la afluencia de votantes a las casillas, pero es innegable que los procesos locales contaminan los federales.
La gente suele participar con mucho interés en comicios para elegir sus alcaldes y gobernadores, por lo que son procesos ‘calientes’ con alta participación y a veces, gritos y sombrerazos, que influyen en la elección de cargos federales. No eran tontitos los políticos de antes que mantenían separadas las fechas electorales, pero ya no tiene remedio, así estamos.
No son buenas noticias para el partido en el gobierno ni para el huésped de Palacio (otros cuatro meses y 28 días… ¡qué nervios!). Los comicios en las ocho entidades en que se eligen gobernadores y la Jefatura de Gobierno en la CdMx, van a afectar la elección de Presidenta (sin contar nunca a Mr. Dientes).
Se elige Jefe de Gobierno en la Ciudad de México, con sus casi ocho millones de electores y ya se le descompuso el cuadro a Morena. La capital nacional la tenía escriturada la izquierda desde 1997, cuando ganó Cuauhtémoc Cárdenas. En las elecciones del 2018, obtuvieron poco más de dos millones y medio de votos con doña Sheinbaum de candidata, pero para el 2021 perdieron casi un millón de votos y en el actual proceso, Santiago Taboada, de la coalición opositora les está compitiendo muy fuerte, tanto que no sería sorpresa que ganara la Jefatura de Gobierno. No solo sería una derrota moral enorme para Morena su fracaso en la capital del país, sino que será una inmensa pérdida de votos.
Por importancia electoral, sigue Veracruz con sus poco más de seis millones de electores. Ahí dos veces don Presidente se equivocó (mucho), primero al mandar de gobernador al inmensamente insoportable e ineficaz Cuitláhuac García y ahora, al imponer a la muy ensoberbecida Rocío Nahle como candidata, siendo oriunda de Zacatecas, cargando la fama que carga (Dos Bocas no se olvida), y con diminutas habilidades políticas. Si doña Nahle gana, Morena se conformaría con un millón 700 mil votos, de ese padrón tan grande, pero igual, la coalición opositora anda empatando.
En Jalisco, con su robusto listado nominal de electores de más 6 millones 642 mil, Morena no tiene ninguna esperanza. Todo indica que ganará Movimiento Ciudadano, con la coalición opositora de doña Xóchitl en segundo lugar, lo que puede ser un millón de votos a su favor. Otra mala noticia, doña Sheinbaum.
Puebla tiene casi cinco millones en la lista de electores. Puebla es del PAN pero a la muerte de la gobernadora panista Martha Érika Alonso, hubo elecciones extraordinarias en 2019 y las ganó Miguel Barbosa de Morena, con ridículos 682 mil 245 sufragios de semejante padrón; murió don Miguel (¡pero qué mala pata!), y el Congreso local (a las carreras y a escondidas, antes de que inhumaran a Barbosa), nombró como gobernador sustituto a Sergio Salomón Céspedes, morenista al que ni los morenistas quieren (el Noroñas, le dice ‘buitre’)… y no parece que Morena el 2 de junio vaya a arrasar. Otra entidad desperdiciada para efectos de la elección nacional. Ni modo.
En Guanajuato, con sus más de cuatro millones 800 mil electores, es imposible que gane Morena, y ya se podrían dar de santos si consiguen algo más del medio millón de votos de 2018. Cero y van cuatro entidades sin buenos augurios para Morena, para doña Sheinbaum.
Se elige Gobernador en Chiapas que tiene más de cuatro millones de electores en el listado nominal y allá nadie duda que ganará Eduardo Ramírez que va por Morena aunque ganaría igual si fuera por el Club Quintito o los Boy Scouts, la gente lo quiere a él, del color que se vista… pero su inmensa popularidad no es contagiosa y el electorado chiapaneco no acaba de tragar a doña Sheinbaum, habrá voto diferenciado. Otro.
Sigue Tabasco con su millón 800 mil y piquito de electores. Es seguro el triunfo de Morena con un candidato que podría ser de cartón piedra o cuadrapléjico. Tabasco es del Presidente. Bueno, que doña Sheinbaum se encomiende a su Dios porque así y todo, esa entidad a Morena le dará por ahí del millón de votos, que en este panorama, son pocos.
Yucatán y su millón 768 mil electores no es ni será de Morena. Morelos con su listado de electores que es pequeño (un millón 553 mil), está en el lomo de un venado, gracias a la infinita incapacidad de Cuauhtémoc Blanco cuya administración es un rosario de escándalos, pero en todo caso, representa si acaso, medio millón de votos.

Como se ve, quitando Chiapas y Tabasco, lo demás está en veremos. Malas noticias para el señor de Palacio y su candidata suya de él. Ni modo.

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