Mal humor: La Feria

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Sr. López

Hace muchos años, un querido amigo de este menda, licenciado en Filosofía, Historia, Literatura y Derecho (con maestría y doctorado), catedrático universitario y Notario, tenía dos novias (formales) y no decidía con cuál casarse. Las dos muy guapas y decentes. Una, doctora en Matemáticas, la otra maestra de Primaria; la primera hablaba varios idiomas, la segunda era la simpatía personificada. No sabía qué hacer. Por cosas de la vida dejamos de vernos varios años y al reencontrarnos, su texto servidor recordó aquél dilema y le preguntó a cuál había escogido; contestó muy sosiego: -A la más nalgona – rigurosamente cierto, no es chiste.
Encuestas van, encuestas vienen y nada es seguro. Unas dan una ventaja sideral a doña Sheinbaum (Morena-Verde-PT), otras ponen a la oposición (PAN-PRI-PRD), liderada por doña Xóchitl, en empate técnico ya descontado el margen de error. En todas, el señor Álvarez está muy atrás, pero mucho, aunque con los suficientes votos como para descarrilar a la oposición en caso de que fuera escasa la votación en los comicios del 2 de junio, como es la intención del jefe de campaña de doña Sheinbaum, de iniciales Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo, sí hay una cosa absolutamente segura para las próximas elecciones: Andrés Manuel López Obrador no estará en las boletas y eso es determinante. Si lo duda, recuerde que en el 2018, AMLO se alzó con un indiscutible triunfo, al conseguir 30.1 millones de votos (el 53.19 % de los votos emitidos); pero en el siguiente proceso electoral federal, en 2021, con él en la cúspide de su poder pero fuera de las boletas, Morena y Asociados, consiguieron solo 21 millones de votos (21’025,722 por si usted es de los precisos); sin López Obrador de candidato, perdieron poco más de 10 millones de votos y se diga lo que se diga, esa votación no da para ganar la presidencia de la república en 2024, por eso la operación nacional (de Estado), en apoyo a su candidata suya de él.
Tiene su lógica. Hágase de cuenta que una empresa de espectáculos vende todos los boletos para el concierto del cantante más popular del país y que luego pretenda la misma venta total de boletos con otro cantante (no tan conocido y que no canta tan bien), nada más porque el evento lo organiza la misma empresa. El respetable no se traga esas.
Señores de Morena, en 2018 el tenochca promedio no votó por Morena, votó por AMLO y ya nunca más lo hará porque ya nunca más será candidato (a la presidencia, que es capaz de aparecer de candidato a alcalde de Macuspana en 2027, se cansa).
Otra cosa absolutamente segura es que doña Sheinbaum no puede obtener el mismo número de votos que López Obrador. No se pueden ni comparar. Él es un curtido líder de masas que durante 18 años se las ingenió para estar presente en la opinión pública nacional y de 2006 a 2018, recorrió completo el país en campaña, varias veces, pregonando todos los defectos y corruptelas del régimen, ofreciendo solución a todo.
Mientras, ella (doña Sheinbaum, no se distraiga), carece de todas las cualidades de un líder social, y encima carga con la obligación de ofrecer a nosotros los del peladaje nacional, seguir con la 4T, pero peor (el segundo piso), lo que se traduce en llevar en sus espaldas todos los errores, pifias e incumplimientos de este gobierno, aparte de mantener la impunidad de la camarilla de rufianes de este gobierno, cuya corrupción supera todo lo antes visto en México.
Y de corrupción hemos visto mucho, pero nada parecido a Segalmex (15 mil millones), ni los sobrecostos por miles y miles de millones de pesos de las obras emblemáticas del sexenio, ni el millón de viejitos fantasmas que reciben la Pensión del Bienestar, lo que son tres mil millones de pesos mensuales, porque la Secretaría del Bienestar reporta que tiene en nómina a 11 millones 841 mil 561 personas adultas mayores, pero Conapo -Consejo Nacional de Población-, informa que en el país hay un millón menos, 10.8 millones en total.
Ni el político más podrido y correoso del pasado se hubiera atrevido a tanto (y pensar que a Peña Nieto lo despellejó la opinión publicada por la Casa Blanca que dijeron costó de 86 millones, lo que era una cifra de fantasía… de veras, como para ir en procesión a España a pedirle perdón, caray).
Y todo eso, más el millón de muertos del sexenio, más el desabasto de medicamentos y la muerte de miles de niños con cáncer, abandonados por un gobierno que a sus madres llama ‘manipuladas’, con eso y mucho más tiene que cargar doña Sheinbaum.
¿De verdad la ciudadanía mexicana pasará por alto todos los horrores de este gobierno?, no es de creerse.
Dicen los entusiastas de la 4T, que la gente va a votar en masa por la candidata de Morena, agradeciendo los programas sociales. ¿De veras?, la gente no es tonta (salvo excepciones, claro), y sabe muy bien que los seguirá recibiendo quede quien quede en presidencia. Y además hay que hacer otras cuentas:
La población que no depende de los programas sociales, la clase media y la clase alta, no son cuatro gatos. Y sobre ellos se ha bailado el zapateado este Presidente. Mire usted:
Según datos del Inegi, diez de los 32 estados del país, concentran poco más de 50 millones de personas de clase media en edad de votar (Estado de México, CdMx, Jalisco, Nuevo León, Baja California, Guanajuato, Chihuahua, Sonora, Querétaro y Coahuila)… y de esos no son muchos los que van a votar por el segundo piso de la transformación.
Por otro lado, en siete estados (Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala, Puebla, Veracruz y Zacatecas), más del 70% de la población es de clase baja que suman por ahí de 18 millones electores… mmm… y 50 millones de clase media.
Y aparte: de los viejitos que cobran su pensión del Bienestar el 42 % es de clase baja, el 50% es de clase media y el 8 % es de clase alta. O sea, el 58% de los viejitos, que son poco menos de 6 millones, no tienen la estampita del Presidente con su veladora.
El arroz no se coció, se batió. Por algo el señor de Palacio anda de tan mal humor.

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