Cybershoring

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José Antonio Molina Farro

“Si no respondo de mí, ¿quién responderá por mí? Pero si solo respondo de mí, ¿aún soy yo?”

Talmud de Babilonia


La estrategia de de externalidad o relocalización ya es nugatoria para la Secretaría de Hacienda. Mucho se especuló sobre sus bondades para atraer masivamente inversiones hacia nuestro país e impulsar el crecimiento económico por la reubicación de las cadenas de suministro. En los Precriterios de Política Económica 2025 se apuntaba que las tendencias globales de intercambio comercial y tecnología, a la par de encadenamientos productivos por la relocalización de empresas beneficiarían a sectores históricamente integrados a los EU y a nuevos sectores a desarrollar bajo el nuevo modelo. Hoy la promesa desapareció y la palabra relocalización solo se menciona tímidamente en los Precriterios 2026, solo una mención, contra seis que se hicieron el año pasado.

Hacienda reconoce una desaceleración de la inversión privada, y el consenso del mercado proyecta un crecimiento de solo el 0.6 por ciento, lo que tendrá un efecto a la baja en la recaudación.

Malos augurios para el país si consideramos la creciente ola de violencia y criminalidad y una recesión económica en puerta, que afectará a las familias de más bajos ingresos.

Recordemos que en recesión aumentan el desempleo y la informalidad laboral y las empresas reducen sus operaciones, con los subsecuentes despidos de trabajadores, los precios aumentan y disminuye el poder adquisitivo del salario, las desigualdades se profundizan y se incrementa la pobreza extrema, ahí están las lecciones del pasado.

También se verán afectados algunos programas sociales y los servicios médicos ya de por sí deteriorados ad nauseam muy muy lejos de Dinamarca.


Todo lo anterior viene a cuento por una oportunidad histórica para México si abordamos con seriedad y profesionalismo las oportunidades que nos ofrece el Cybershoring hoy por hoy la industria de información y comunicación más rentable y estratégica, con un valor de mercado de 890 mil millones de dólares. Es la columna vertebral de todo lo que mueve al mundo: teléfonos, automóviles, redes eléctricas, defensa, agricultura de precisión plataformas digitales, etc. Su verdadero poder no está en la producción sino en el control del conocimiento y la innovación.

Contiene tres elementos estratégicos: los microchips que procesan información a velocidades y escalas impensables hace una década; el software de inteligencia artificial, que permite que las máquinas aprendan, analicen y decidan; y las tarjetas o placas plásticas para aislar y proteger la funcionalidad de los circuitos.

Nuestro país aún no posee el know-how para diseñar y producir estas tecnologías de punta, pero sí contamos con la capacidad de ensamblar, probar y validar semiconductores. Hay la industria manufacturera para ello y una ubicación privilegiada junto al mayor mercado de consumo mundial.

El Ciber Shoring es una oportunidad histórica. Es tiempo de centrarnos en lo esencial y apostar por la tecnología como política de Estado con visión de largo plazo. Invertir en innovación, ciencia t tecnología, y generar talento altamente especializado. Así lo demuestran las experiencias de Taiwán Corea del Sur e Israel.

Dejemos ya las banalidades, y sin dejar de indignarnos y horrorizarnos por acontecimientos execrables que cotidianamente se nos presentan, reconocer que estamos en la antesala de un nuevo orden económico mundial.

No es una tendencia pasajera, es una nueva dinámica de relocalización tecnológica que llegó para quedarse.

Lo que empezó como una revolución silenciosa hoy recorre el mundo de países cuyos liderazgos han sabido subirse al tren de la historia.


ERA. Nadie que no esté ciego podrá negar que la sociedad chiapaneca está en trance de transformación. Sin violencias atentatorias contra el Estado, sin violencias del Estado.

El gobernador es claro, lo dice sin tapujos, ni bienes ni males nos vendrán de fuera, superar nuestros problemas depende en gran medida de nosotros mismos, de nuestra responsabilidad, nuestro trabajo, nuestra disciplina, empezando por el propio gobierno y que cada quien como sociedad desempeñe el esfuerzo en la proporción que le corresponda.

Empujar parejo para que la carga sea soportable. Aquí en el terruño tendrá que haber un uso más eficiente de los recursos públicos, sin comprometer las inversiones estratégicas anunciadas por el gobernador del estado. Recortes en el gasto corriente y una mayor exigencia de eficiencia y austeridad en los servidores del pueblo son un imperativo.

También lo es recuperar la unidad estructural y operativa de la administración pública y reconocer las interdependencias. Todos vamos en el mismo barco, los servidores del pueblo habrán de coordinarse sin mezquindades, y con altura de miras dejar atrás potenciales o reales desavenencias. Podemos estar seguros que los ojos del gobernador son omniabarcantes.

ERA los observa en su proceder cotidiano. No hay lugar a dudas, lo ha reiterado, el que no entienda la nueva dinámica, el nuevo paradigma, la nueva visión de gobierno se va.

No habrá complacencias con la ineficiencia y el dispendio. Los gastos administrativos y operativos no esenciales serán eliminados. No cabe la menor duda, la prioridad es, ha sido pacificar el estado como la demanda más sentida de la población.

Era una exigencia a gritos. Se está cumpliendo a cabalidad. Lo que hace poco parecía imposible se está logrando en muy breve tiempo. Aún falta mucho, pero el avance es inexorable.


Claudia Sheinbaum. “Somos el país más democrático del mundo, porque en ningún país del mundo se eligen los tres poderes”.

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