LA FERIA/Sr. López
Tío Rubén del lado paterno-autleco, era mal visto por toda la familia. La razón fue que le pidió el divorcio a tía Gloria, querida por todos. Pero no tanto por eso sino porque un Año Nuevo, pidió la palabra para hacer un brindis y ahí delante de todos y perfectamente sobrio, le informó que la dejaba. Imperdonable.
Ayer el gobierno nos dio un alegrón al informar que los homicidios en el país han disminuido un 46% (sin ni mencionar que las desapariciones se han incrementado un 100%, pelillos a la mar); y también ayer, la Presidenta Sheinbaum nos hizo saber que el día anterior, solo hubo 27 homicidios por lo que sacando pecho, dijo: “Hoy hasta les aplaudí en el Gabinete de Seguridad, porque 27 homicidios en un día, no se había visto en México por lo menos en trece o catorce años”. ¡Yupi!, ¡yupi!
Lástima que ayer se supo que el día en que solo hubo 27 asesinados, hubo 116 homicidios más, clasificados en la nueva categoría de “otros delitos que atentan contra la vida y la integridad corporal”, como el propio gobierno informa en su nueva metodología de registro,
https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1059821/Nota_metodol_gica_comparaci_n_hist_rica_RNID.pdf).
Eso de los homicidios anotados en la cuenta de “otros delitos que atentan contra la vida y la integridad corporal”, da qué pensar. Son las fiscalías de las entidades, las que clasifican los asesinatos y el 70% de los fiambres por “otros delitos que atentan contra la vida”, ocurren en cinco estados con alta incidencia delictiva, Estado de México, Guanajuato, Baja California, Veracruz y Chihuahua.
Como este menda no quiere quedar de mal pensado, sostiene que esto es rigurosamente cierto, antier solo hubo 27 fiambres, no los 143 que hubo (contando los 116 que se murieron quién sabe por qué otras causas), ni los 40 desaparecidos promedio diario según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. O sea, estamos ante algo que (parafraseando con todo respeto a la dama del bastón de juguete), “no se había visto en México”. Estamos ante la historia: es el primer caso en el que nuestro cuatrotero gobierno nos dice la verdad. Se repite ¡yupi!, ¡yupi!
Así, quedando claro que para todo el gallardo peladaje nacional, la palabra presidencial es un lingote de oro, que somos sus tarugos y todo le creemos, ahora nada más le falta que el resto del planeta se trague esas piedras de molino.
Ayer mismo, día de histórico regocijo presidencial, el patán del Trump, desde Francia, en su discurso en la cumbre del G7, soltó:
“Ahora nos vamos a enfocar en (las drogas que llegan por) tierra… llegan a través de México… México ha perdido el control de su país… los cárteles dirigen México (la presidenta Claudia Sheinbaum), es una mujer muy buena, pero está muy asustada… los cárteles de la droga controlan por completo México”. Claridoso.
Dirá cualquiera que es otra majadería del Trump, una más, y sí lo es, pero decir semejantes cosas en ese discurso en el marco de la Cumbre del Grupo de los Siete, cambia las cosas.
En esa Cumbre se reúnen los líderes de las mayores economías: los EUA, claro, Francia, Reino Unido, Alemania, Japón, Italia, Canadá y la representante de la Unión Europea que son 27 países. En esta ocasión fueron de invitaditos Brasil, Corea del Sur, India y Kenia.
Bueno pues ahí ante medio mundo -la mitad rica-, el tal Trump así nos exhibió, no nos calumnió. Ni modo. La verdad no peca pero incomoda.
Si la Presidenta piensa que ella lo pone quieto con su discurso de respeto a la soberanía y rechazo a la injerencia en nuestros asuntos internos, que se vaya enterando que el Trump con eso, se limpia el extremo inferior de sus sistema digestivo.
Son ya varios avisos de ese insufrible barbaján. Que alguien le pase una ficha informativa a la dama de Palacio, para que se acuerde de algunas de las veces que ha dicho lo mismo, por ejemplo el 7 de marzo pasado, en la Cumbre Escudo de las Américas (‘Shield of the Americas’), cuando dijo delante de los jefes de Estado de doce países latinoamericanos y del Caribe: “(…) los carteles están dirigiendo México (…) México es epicentro de la violencia de los cárteles (…) el gobierno de Estados Unido hará lo que sea necesario para defender la seguridad nacional”. No anda de cachondeo, doñita, es en serio.
Otra vez fue en la Casa Blanca, el 8 de enero de este año, cuando sacó un mensaje a medios, con lo mismo, “los cárteles dirigen México”; y el Día de las Madres (las de allá, el 8 de mayo de este año), cuando dijo “los cárteles gobiernan México, nadie más lo hace”. O el 9 de junio pasado: “los líderes criminales tienen el control territorial del país”. Y lo mismo con diferentes palabras, el año pasado el 18 de febrero, el 23 de octubre y al día siguiente también.
La señito del segundo piso (al fondo a la izquierda), sostiene que se trata de una conspiración de grupos de la derecha de los EUA. Pues qué mala suerte, porque esos son el gobierno de los EUA (con y sin Trump, viera usted).
Es increíble que los cuatroteros hayan pensado que sus enjuagues con el crimen organizado eran asunto interno y que ningún gobierno del mundo se iba a meter y si lo hacía, se le tacharía de injerencista y ya con eso.
Eso era imposible, los cárteles mexicanos afectan a los EUA y a más de medio planeta. En el mundo hay 193 países, el Cártel de Sinaloa opera en 96 y el CJNG en 61, obviamente en los cinco continentes. La DEA documenta operaciones combinadas de esos dos cárteles, en más de cien países y los clasifica como “las mayores amenazas para la seguridad pública, la salud pública y la seguridad nacional” (https://www.dea.gov/cartels).
No son tontos de nadie los EUA ni los gobiernos del mundo, saben que esos alcances son imposibles sin la complicidad-colusión de políticos y gobernantes.
Por eso, siendo una gran grosería, lo proclama el Trump en foros internacionales, para cargarse de razón y dejar claro que lo que van a hacer está justificado, porque lo van a hacer… ¿qué?… ¡ah, no!, averígüelo Vargas.